El recto sentido dice: «Pozo» es el nombre de la figura de un objeto. En la antigüedad se perforaba la tierra para extraer agua y con vasijas se sacaba: a esto llamaban pozo.
Este gua pone en claro cómo el noble cultiva su virtud y sustenta al pueblo con constancia inalterable, sin variar de principio a fin, nutriendo a los seres sin tasa; nada supera al pozo en esto, y por ende se toma en metáfora para nombrar a este gua de cultivo de la virtud como «El pozo».
«Se muda la ciudad, pero no se muda el pozo»: más adelante se aclara que el pozo posee una virtud constante; aquí se muestra que la sustancia del pozo es permanente: aunque la población se traslade, la estructura del pozo permanece inmutable; de ahí la expresión.
El recto sentido dice: Esto aclara que el servicio del pozo posee virtud permanente: sacando agua todo el día, jamás se advierte mengua; manando la fuente sin cesar, nunca se percibe exceso; por eso se dice «no hay pérdida ni ganancia».
El recto sentido dice: Esto ilustra la constancia de su naturaleza. «Van y vienen y se sirven del pozo»: describe un aspecto límpido y puro.
A cuantos van y vienen los vuelve limpios; mas no altera su índole lavadora por el simple hecho de que haya gentes que vengan y vayan; por eso dice «los que van y vienen se sirven de él».
El recto sentido dice: A continuación se expresa la advertencia del pozo, indicando cuán arduo es coronar su obra. Qi significa casi, estar cerca. Ju es la soga del pozo.
Aunque se alce el agua hasta el brocal, si la maroma aún no ha salido del todo de la boca y el cántaro se tropieza, rompe y vuelca, se malogra el logro a punto de conseguirse. Pese a la fatiga de haberlo izado, en nada difiere de no haber sacado agua.
Esto alecciona a los hombres de hoy que practican la virtud constante: es menester un buen principio y un digno final. Comenzar bien y terminar mal acarrea culpa y ruina; por eso se dice «casi alcanza el agua y aún no saca la cuerda del pozo, rompe su cántaro: desdicha».
Decir «aún» denota contingencia: advierte que no forzosamente ha de tenerse un desenlace tan trunco. Perder un cántaro de agua, ¿por qué habría de llamarse gran desdicha?
Es figura de quien no logra coronar el cultivo de la virtud; alude a la inconstancia en el proceder moral y a la incapacidad de guardar el fin con el mismo cuidado que el principio; por eso, referido a la persona, se pronostica infortunio.