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Hexagrama del día martes, 13 de octubre de 2026: #4 La insensatez juvenil (蒙)

Cada día del calendario corresponde de forma determinista a un hexagrama: su posición en una rotación continua de 64 días por la secuencia del rey Wen. Sin consulta, sin azar.

Lectura moderna

El hexagrama 4 (Meng, La Inmadurez Juvenil) representa una corriente que brota al pie de la montaña, simbolizando el potencial naciente que requiere formación y discernimiento. La tradición clásica enseña que el aprendizaje fructífero nace de la iniciativa sincera del estudiante y de una conducta paciente y disciplinada.

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Solicitud de lectura de I Ching / BaZi (de eastalmanac.com).
Page: Daily hexagram 2026-10-13: #4 La insensatez juvenil.
Interpreta según dos capas clásicas: 1) Evidencia estructural: dinámicas clave de líneas o equilibrio elemental. 2) Veredicto práctico: respuesta clara y directa a la consulta, más 2–3 pasos de acción concretos (comenzando con verbos) y cautelas constructivas. Sabiduría para la autorreflexión. Página de origen:
https://eastalmanac.com/es/daily-hexagram/2026-10-13/

Carta BaZi

En la lectura de BaZi, este hexagrama refleja configuraciones donde las energías elementales primarias aún no han sido canalizadas mediante estructuras sólidas o estrellas de recurso (Zheng Yin).

La tradición astrológica china sugiere que en estas etapas formativas es crucial someterse a la disciplina y al estudio riguroso antes de ambicionar resultados prematuros. Asimilar conocimientos básicos y aceptar la autoridad constructiva permite encauzar el talento disperso.

Dedicar tiempo a la instrucción metódica crea el sustento indispensable para los éxitos futuros.

Carta astral occidental

Bajo la lente astrológica occidental, la figura evoca configuraciones entre Mercurio y Neptuno o activaciones en la casa III donde la curiosidad abunda pero la claridad direccional permanece difusa.

La interpretación tradicional considera este momento como una fase de incubación cognitiva que demanda métodos claros y la guía de maestros experimentados para no extraviarse en conjeturas.

Cultivar la disciplina mental ayuda a transformar corazonadas inconexas en destrezas estructuradas y aplicables. Acercarse a lo desconocido con humildad intelectual disipa la confusión y consolida el entendimiento.

Consulta del I Ching

Con el trigrama Kan (Agua) abajo y Gen (Montaña) arriba, la imagen muestra el peligro interior contenido por la firmeza exterior: reconocer el límite propio antes de que la impericia cause daño.

El dictamen clásico subraya que el maestro no suplica al aprendiz, sino que es quien busca el saber quien debe acercarse con respeto y constancia, sin reiterar dudas por mera ligereza.

La Gran Imagen insta a forjar el carácter mediante acciones decididas y una moral recta que preserve el orden inicial. Reconocer la propia falta de experiencia y solicitar instrucción con respeto sincero aclara el rumbo.

Carrera

Al adentrarse en un nuevo sector o implementar metodologías poco familiares, resulta natural experimentar cierta desorientación inicial.

El comentario tradicional previene contra la simulación de destrezas que aún no se dominan y aconseja preguntar abiertamente a colegas o mentores con trayectoria comprobada.

Asumir el papel de aprendiz y dominar los procedimientos fundamentales protege la reputación profesional a largo plazo. Adoptar una actitud humilde para aprender los procesos básicos transforma la torpeza inicial en sólida competencia.

Riqueza

En el manejo del dinero, la falta de experiencia técnica convierte las operaciones especulativas en un terreno de alto riesgo para el presupuesto.

La tradición interpretativa considera que los errores tempranos deben asumirse como costos de aprendizaje, reforzando la necesidad de presupuestos estrictos y límites claros de gasto.

Consultar a especialistas cualificados antes de tomar decisiones patrimoniales relevantes permite construir un criterio económico sano y realista. Priorizar la educación financiera sobre las ganancias rápidas mantiene la economía personal a salvo de pérdidas innecesarias.

Amor y relaciones

Las dinámicas de pareja pueden atravesar malentendidos debidos a la inmadurez afectiva, a expectativas irreales o a una comunicación poco articulada.

La perspectiva clásica sugiere que una de las partes ofrezca paciencia serena y límites claros, mientras la otra mantiene la disposición a escuchar y aprender sin actitudes defensivas.

La relación madura cuando los roces se abordan como oportunidades pedagógicas para fijar acuerdos transparentes y equitativos. Dialogar con paciencia y escuchar sin prejuicios permite que el afecto mutuo gane madurez y solidez.

Salud

La metáfora del manantial bajo la montaña sugiere una vitalidad en desarrollo que puede resentirse ante excesos climáticos de frío o humedad, requiriendo cuidados preventivos y graduales.

Las tradiciones clásicas de bienestar recomiendan regular los horarios de descanso, proteger la digestión y evitar el agotamiento derivado de la dispersión mental.

Mantener hábitos predecibles y una alimentación templada resulta más eficaz que intentar remedios drásticos o improvisados. Adoptar rutinas diarias ordenadas y moderadas fortalece la vitalidad de manera constante y duradera.

Crecimiento personal

Admitir las lagunas del propio conocimiento constituye el punto de partida indispensable para cualquier maduración personal auténtica. La sentencia clásica resalta que nutrir la rectitud desde los inicios es una tarea noble que deja una impronta imborrable en el carácter.

Desprenderse de la urgencia de aparentar dominio libera la mente para absorber lecciones con genuina profundidad. Abrazar la propia inexperiencia con serenidad abre la puerta a un crecimiento intelectual profundo.

Compatibilidad

Este vínculo prospera especialmente cuando adopta un esquema de aprendizaje mutuo, donde una parte aporta experiencia serena y la otra un entusiasmo receptivo y respetuoso.

La lectura tradicional advierte que desafiar constantemente los límites o cuestionar la buena fe del otro desgasta el respeto indispensable para la convivencia.

Establecer reglas de convivencia claras y expresarse con sinceridad mantiene la dinámica libre de fricciones caprichosas. Respetar los acuerdos compartidos y mantener una comunicación directa preserva el equilibrio en la relación.

Etapas de fortuna

Atravesar una etapa vital marcada por Meng señala un ciclo de aprendizaje silencioso, entrenamiento formativo o reconstrucción de los fundamentos personales.

Aunque en este período los reconocimientos públicos sean escasos, el valor real reside en adquirir competencias sólidas que resistan el paso del tiempo. Forzar resultados vistosos antes de madurar las capacidades solo conduce a tropiezos y frustraciones evitables.

Concentrarse en perfeccionar las habilidades básicas propicia que los frutos lleguen cuando la preparación sea plena.

Lectura anual

El ciclo anual presenta escenarios novedosos, herramientas desconocidas y curvas de aprendizaje que al principio generarán desconcierto.

La tradición pronóstica sugiere evitar cambiar de rumbo al primer obstáculo y recomienda concentrarse en una disciplina concreta o en la tutela de un guía fiable.

La constancia diaria despejará la incertidumbre inicial y permitirá consolidar logros tangibles hacia la segunda mitad del año. Mantener el enfoque en una sola meta de formación favorece que la confusión inicial se convierta en claridad.

Análisis del nombre

En la tradición onomástica, combinar grafías que unan la fluidez del agua con la firmeza de la montaña favorece un desarrollo mental lúcido y estructurado.

Los principios clásicos buscan equilibrar la receptividad intelectual con la rectitud moral, disipando la dispersión propia de la juventud y fomentando la constancia.

Los nombres que evocan la claridad reflexiva y la integridad ética sirven como anclas frente a los impulsos desordenados. Elegir nombres asociados a la rectitud y la sabiduría apoya una evolución personal centrada y perseverante.

Elección de fechas

Las fechas asociadas a la energía pedagógica de Meng resultan idóneas para inaugurar cursos académicos, iniciar entrenamientos técnicos, firmar convenios de aprendizaje o comenzar asesorías.

La selección temporal tradicional favorece jornadas con alineaciones ordenadas de agua y madera o tierra firme, evitando momentos marcados por rupturas o volatilidad excesiva.

Iniciar planes educativos bajo configuraciones armónicas facilita la retención del conocimiento y la cooperación mutua. Comenzar actividades de estudio en un día ordenado y propicio favorece un aprendizaje fluido y provechoso.

Feng Shui

Si el espacio destinado al estudio o al trabajo mental se encuentra desordenado o mal iluminado, la agilidad de pensamiento decae, reflejando la penumbra del manantial bloqueado.

La tradición espacial recomienda ordenar minuciosamente los sectores Noreste (Gen) y Norte (Kan), introduciendo iluminación clara y despejando las superficies para estimular la concentración.

Colocar el escritorio con un respaldo firme detrás y un campo visual despejado al frente aporta estabilidad a la toma de decisiones. Mantener el área de estudio iluminada, ordenada y ventilada despeja la mente y eleva la eficiencia mental.

Referencias

Texto original

Juicio

La insensatez juvenil: éxito. No soy yo quien busca al joven insensato; el joven insensato me busca a mí. A la primera consulta respondo; insistir dos o tres veces es importunar; si importuna, no respondo. Es propicia la perseverancia.

Comentario Tuan

La insensatez juvenil: al pie de la montaña hay peligro; detenerse ante el peligro es la insensatez juvenil. «La insensatez juvenil: éxito»: obrar con éxito es actuar con la debida oportunidad y medida.

«No soy yo quien busca al joven insensato; el joven insensato me busca a mí»: las voluntades se corresponden. «A la primera consulta respondo»: pues se posee firmeza y posición central.

«Insistir dos o tres veces es importunar; si importuna, no respondo»: importunar a causa de la insensatez. Nutrir la rectitud en la insensatez juvenil es la obra del sabio.

Gran Imagen

Un manantial brota al pie de la montaña: La insensatez juvenil. El noble, en consecuencia, es resuelto en su conducta y cultiva su virtud.

Comentario clásico

Zhouyi BenyiJuicio

«告» [informar] se pronuncia gù; «三» [tres] rima con zàn; «瀆» [desacato] suena dú. Gèn es también el nombre de un trigrama de tres trazos: un yang se detiene por encima de dos yin, por lo que su virtud es el aquietamiento y su imagen es la montaña.

«蒙» [Méng, La insensatez juvenil] es oscuridad e inmadurez; al despuntar los seres, reinan las tinieblas y la falta de discernimiento.

El gua se compone del encuentro de Kǎn con Gèn: al pie de la montaña se abre el abismo, paraje propio de la insensatez; el peligro adentro y la quietud afuera plasman el sentido de Méng, de ahí que se llame así. Desde «éxito» en adelante corresponde al texto oracular.

El nueve en el segundo lugar es el señor del trigrama interno: al morar con firmeza en el centro, es capaz de disipar la insensatez ajena; al responderse con el seis en el quinto lugar, yang e yin se corresponden mutuamente; por ende, quien topa con este gua posee la vía hacia el éxito.

«Yo» alude al dos. «El joven insensato», tierno y sumido en la ignorancia, alude al cinco.

Si quien consulta el oráculo es sabio e iluminado, otros vendrán a consultarle, residiendo el éxito en los demás; si quien consulta es ignorante, deberá acudir a otros, residiendo el éxito en sí mismo.

Quien recibe consultas debe ponderar si es oportuno responder; quien acude en busca de guía debe poner toda su devota concentración al interrogar.

Además, tanto la instrucción con que el sabio educa al ignorante como el cultivo con que el insensato se educa a sí mismo hallan provecho en fundamentarse en la rectitud.

Zhouyi BenyiComentario Tuan

Explica el nombre y significado del gua a través de sus imágenes y virtudes bajo dos aspectos.

Explica el dictamen del gua a través de su estructura: el nueve en el segundo lugar disipa la insensatez ajena valiéndose de la senda que propicia el éxito, y alcanza además el centro oportuno de su tiempo, lo cual significa que todas las empresas descritas más adelante se conducen mediante el éxito según lo que resulte conveniente.

«Las voluntades se corresponden»: el dos es firme y luminoso, y el cinco dócil y oscuro; por ende, el dos no busca al cinco, sino que el cinco acude al dos, sintonizando sus voluntades de manera espontánea.

«Con firmeza central»: gracias a su naturaleza firme y equilibrada, puede instruir con mesura. Cuando quien consulta insiste dos o tres veces, el consultante cae en desacato y quien responde también incurre en liviandad.

Educar la insensatez nutriendo la rectitud constituye la labor que forja a los sabios; de este modo se aclara el sentido de «la perseverancia trae provecho».

Zhouyi BenyiGran Imagen

«行» se lee en tono saliente mèng; igual que en la imagen del seis en el tercer lugar. El agua del manantial, al brotar, fluye necesariamente de manera paulatina.

Yichuan YizhuanJuicio

«Secuencia de los hexagramas»: Zhūn [La dificultad al comienzo] entraña plenitud; Zhūn es el despuntar inicial de los seres. Al nacer, los seres se hallan forzosamente en tinieblas, por eso le sigue Méng [La insensatez juvenil]. «蒙» es oscuridad e ignorancia pueril.

Zhūn marca el brote primero de los entes; al nacer, se presentan frágiles, tiernos y sin discernimiento manifiesto: por ello Méng sucede a Zhūn. Como gua, Gèn está arriba y Kǎn abajo; Gèn es la montaña y la detención, Kǎn es el agua y el abismo.

Al pie de la montaña se abre el peligro: toparse con el peligro y detenerse sin saber a dónde dirigirse es la imagen de Méng.

El agua tiende indefectiblemente a fluir; al manar por vez primera carece de rumbo prefijado, por eso es Méng; mas cuando logra avanzar, adquiere el sentido del éxito. Méng entraña el principio de abrir e ilustrar, que es el sentido del éxito.

El talento del gua y su oportunidad central constituyen la vía que conduce al éxito. El seis en el quinto lugar es el señor de la insensatez, y el nueve en el segundo lugar es quien la disipa. «Yo» designa al dos.

El dos no es el amo de la ignorancia; mas habiéndosele sometido el cinco con docilidad, el dos se convierte en quien disipa las tinieblas. Por ello se habla tomando al dos como eje: «No soy yo quien busca al joven insensato; el joven insensato me busca a mí».

El cinco ocupa el puesto de honor y goza de una naturaleza suave y dócil, mas se halla sumido en la ingenuidad pueril; con el dos mantiene correspondencia correcta y comparte la virtud del centro, siendo capaz de aplicar las enseñanzas del dos para disipar su ignorancia.

El dos, con su virtud firme y equilibrada, mora abajo gozando de la entera confianza del soberano; debe guardar su senda con dignidad y aguardar a que el señor acuda a él con sinceridad absoluta para entonces responderle, logrando de este modo poner en práctica sus principios.

No soy yo quien acude a rogar al joven insensato; es el joven insensato quien acude a interrogarme. El oráculo disuelve las dudas.

«Al primer oráculo informo»: si acude con devoción pura y unánime en pos de disipar su desconcierto, se le instruye; si insiste dos o tres veces, cae en desacato y soberbia, por lo cual no se le responde.

El principio para disipar la ignorancia exige fundarse en la rectitud perseverante; además, aunque el dos sea firme y central, mora en puesto par, por lo que conviene mantener la cautela.

Yichuan YizhuanComentario Tuan

Al pie de la montaña hay peligro: en lo interno, el peligro impide quedarse quieto; en lo externo, la detención impide avanzar; no saber cómo obrar plasma el sentido de la ciega ignorancia. «La insensatez juvenil tiene éxito: obrando con éxito halla el centro oportuno».

Que Méng alcance el éxito obedece a que transita por la senda de la prosperidad; tal senda radica en el centro oportuno. La oportunidad alude a obtener la correspondencia del soberano; el centro implica asentarse con mesura: hallando el centro se alcanza el momento justo.

«No soy yo quien busca al joven insensato; el joven insensato me busca a mí: las voluntades se corresponden».

El dos, sabio firme y lúcido, mora abajo; el cinco, como joven insensato, habita arriba; no es que el dos busque al cinco, sino que las aspiraciones del cinco buscan sintonizar con el dos. ¿Acaso el sabio que habita abajo ha de adelantarse a rogar el favor del soberano?

Si se ofreciera a sí mismo, jamás se ganaría el crédito ni la confianza debidos.

La razón por la que los antiguos sabios aguardaban a que el monarca les dispensara el más rendido tributo y las debidas cortesías antes de acudir, no era por vanagloriarse o infatuarse, sino porque veneraban la virtud y se regocijaban en el Tao; de no mediar tal decoro, no habría cómo emprender grandes empresas.

«El primer oráculo» alude a presentarse con corazón sincero y concentrado en pos de resolver sus dudas; en tal caso, se le instruye y abre la mente mediante la senda firme y central.

«Dos o tres veces» alude a la pesadez y la insistencia; si la consulta deviene prolija y reiterada, perdiendo la devoción sincera, cae en desacato y ligereza, y no se le debe responder.

Responderle no infundiría fe ni respeto, convirtiéndose en vana insistencia; por eso se dice: «el desacato aturde». Quien consulta y quien instruye quedan ambos envueltos en confusión. El dictamen del hexagrama dice: «La perseverancia trae provecho».

El Comentario del Dictamen amplía su sentido demostrando que esto no constituye solo una advertencia para el dos, sino que es la auténtica vía para educar la tierna ignorancia.

Aquello que aún no ha brotado se denomina Méng; nutrir la rectitud a partir de esa inocencia pura y aún no manifestada constituye la labor suprema que forja a los santos.

Reprimir los extravíos una vez desatados genera rechazo y resulta arduo de dominar; encauzar la rectitud en los inicios del aprendizaje es la excelencia suprema.

En las seis líneas de Méng, los dos trazos yang son quienes educan la ignorancia, y los cuatro trazos yin son los ignorantes que reciben educación.

Yichuan YizhuanGran Imagen

Al pie de la montaña brota un manantial: al surgir se topa con el abismo y desconoce hacia dónde correr; he aquí la imagen de Méng. Es semejante al hombre tierno e inexperto que aún ignora a dónde encaminarse.

El noble contempla la imagen de la insensatez juvenil para actuar con firme resolución y cultivar su virtud.

Al observar que el agua brota mas no corre con fluidez, fortalece la determinación y decisión en su conducta; al notar que acaba de manar sin rumbo fijo, nutre y perfecciona la lucidez de su virtud moral.

Zhouyi ZhuJuicio

«El oráculo»: las varas oraculares sirven para disipar las dudas. Cuando el joven insensato acude a mí, lo hace buscando esclarecer sus perplejidades. Si al resolverlas se le ofrecen respuestas vacilantes o contradictorias, no sabrá qué camino tomar y recaerá en la confusión.

Por ello, «al primer oráculo informo; si pregunta dos o tres veces, es desacato. El desacato aturde». Quien es capaz de fungir de primer oráculo, ¿acaso no es únicamente el dos? Asentado en el centro con entereza, tiene el poder de zanjar las incertidumbres de los hombres.

Lo que resulta propicio en Méng es preservar la rectitud. Pues en materia de lucidez nada supera a la santidad, y en punto a oscuridad nada iguala a la tierna ignorancia. Educar la insensatez nutriendo la rectitud constituye una labor santa.

Mas pretender educar la rectitud exhibiendo la propia agudeza intelectual supone malograr el verdadero camino.

Zhouyi ZhuComentario Tuan

Al retroceder se ve acorralado por el abismo; al avanzar se estrella contra la montaña: no sabe a dónde dirigirse; tal es el sentido de Méng. El íntimo anhelo del momento es alcanzar el éxito. Conducirse mediante el camino del éxito permite asir el centro oportuno.

«Yo» alude a quien no es un «joven insensato». Quien no es insensato es el principio yang. Todo aquel que ignora interroga a quien sabe; mas el sabio no busca a quien instruir. El ciego busca la luz; mas la luz no pide consejo a las sombras.

De ahí que el principio de Méng rece: «No soy yo quien busca al joven insensato; el joven insensato me busca a mí». El joven insensato acude a interrogarme porque nuestras voluntades sintonizan. Alude al dos.

El dos es el caudillo de todos los trazos yin; de no ser firme y perder el centro, ¿cómo podría ofrecer la respuesta del primer oráculo?

Zhouyi ZhuGran Imagen

Al pie de la montaña brota el manantial sin saber aún a dónde correr: imagen de La insensatez juvenil. «Actuar con resolución» encierra el sentido del primer oráculo. «Cultivar la virtud» es la labor de nutrir la rectitud.

Zhouyi ZhengyiJuicio

Desde «La insensatez juvenil tiene éxito» hasta «si importuna, no informo». El Comentario Correcto declara: «Méng» es la designación de lo tenue, oscuro y endeble.

Al hallarse los seres en la ignorancia, su único anhelo es alcanzar la lucidez y el éxito; por ello, «La insensatez juvenil tiene éxito».

«No soy yo quien busca al joven insensato; el joven insensato me busca a mí»: hallándose los seres en la penumbra y anhelando abrirse paso, el iluminado no corre tras el ignorante; no soy yo, maestro de elevada virtud y saber, quien desciende a buscar las sombras del joven inexperto; es el ignorante quien busca la luz, pues el sabio jamás implora al ignorante; de ahí «el joven insensato me busca a mí».

«Al primer oráculo informo»: «primer» denota el inicio primordial; «oráculo» alude al medio para despejar incertidumbres. Habiendo acudido a mí el tierno ignorante, debo discernir e ilustrarle con un solo principio primordial.

«Si insiste dos o tres veces, es desacato; si desacata, no informo»: si el maestro vacila indeciso, multiplicando respuestas dos o tres veces, engendra ligereza y desacato, y ante el desacato calla.

El joven insensato acude con el fin de resolver sus dudas; si el maestro le abruma con doctrinas ramificadas e interpretaciones dobles o triples, el aprendiz, al escucharlas, caerá en un desconcierto aún mayor; por ello, es preferible no informar.

Todo lo expuesto aclara el sentido de «La insensatez juvenil tiene éxito». Solo ciñéndose a estos preceptos se alcanza el éxito. Por esta causa, el vocablo «éxito» encabeza el pasaje.

Si no se antepone «supremo» [yuán], es porque en tiempos de incipiente debilidad aún no se despliega la grandeza suprema.

Sobre la glosa «al primer oráculo informo»: El Comentario Correcto declara: «Al primer oráculo informo» significa que, viniendo el joven a buscarme, debo resolverle sus dudas esclareciendo el sentido único de su inquietud inicial.

«Si insiste dos o tres veces, es desacato; el desacato aturde»: si se abandona esta premisa original y se titubea con explicaciones dispersas, el insensato se abrumará con un ruido fastidioso; de ahí «si insiste dos o tres veces, es desacato; el desacato aturde».

«Quien es capaz de fungir de primer oráculo, ¿acaso no es únicamente el dos?»: puesto que El Dictamen afirma que «al primer oráculo informa gracias a su firmeza central», al ser firme y equilibrado se sabe que alude al dos. «La perseverancia trae provecho».

El Comentario Correcto declara: «貞» [zhēn] es rectitud. Significa que la naturaleza de Méng halla provecho en nutrir la rectitud; por ello El Dictamen declara: «Educar la insensatez nutriendo la rectitud constituye una labor santa».

Si se pretendiera educar la rectitud ostentando la agudeza, se perdería el verdadero camino.

Sobre la glosa «pretender educar la rectitud exhibiendo la propia agudeza intelectual supone malograr el verdadero camino»: El Comentario Correcto declara que, aunque un hombre albergue virtudes santas, si mora en el silencio reservado, los demás no podrán medir su hondura ni sondear su magnitud, acrecentando la reverencia inalcanzable de su santa virtud.

Mas si hace alarde de sus dones u ostenta su ingenio, las gentes descifrarán sus propósitos y calibrarán su pequeñez.

Por ello, la glosa a Míng Yí [El oscurecimiento de la luz] afirma: «Al regir a las multitudes en el oscurecimiento, si la luz se exhibe hacia afuera, los artificios intentarán esquivarla».

En este hexagrama, los Comentarios a los Aforismos lo esclarecen todo mediante los asuntos humanos.

Zhouyi ZhengyiComentario Tuan

El Comentario Correcto declara: «Al pie de la montaña hay peligro»: Kǎn yace bajo Gèn, lo cual es peligro bajo el monte. Gèn es detención; cuando Kǎn topa arriba con el freno, surge el peligro y la detención.

Temiendo no poder avanzar ni retroceder, sobreviene la ignorancia y la confusión. Esto aclara el nombre del hexagrama Méng. El Comentario Correcto declara: Se reitera el sentido de «La insensatez juvenil tiene éxito» indicando que, al habitar en Méng, todos anhelan el éxito.

Si se conduce conforme a la vía del éxito en el momento oportuno, se conquista el centro. Por ello se dice «el centro oportuno».

El Comentario Correcto declara: Mediante el anhelo del joven sumido en la oscuridad, busca encontrarse con el varón iluminado; por eso se dice «las voluntades se corresponden». El Comentario Correcto declara: «Si insiste dos o tres veces, es desacato; si desacata, no informo.

El desacato aturde»: la razón por la que no se responde ante la reiteración es el temor a confundir y aturdir al ignorante. Hasta aquí, las palabras de El Dictamen explican de modo global el sentido de «La insensatez juvenil tiene éxito».

«Educar la insensatez nutriendo la rectitud constituye una labor santa»: quien es capaz de preservar el recto camino mediante la humilde reserva y el silencio consuma las obras del santo supremo. Esta frase dilucida el «la perseverancia trae provecho» del texto canónico.

Zhouyi ZhengyiGran Imagen

El Comentario Correcto declara: Al brotar el manantial al pie del monte, carece de cauce seguro a donde fluir; hallándose frenado ante el peligro, conforma la imagen de la insensatez infantil.

El Comentario Correcto declara: El noble ha de desplegar este principio de esclarecer la ignorancia actuando con resolución en su conducta para advertir al ignorante, lo cual constituye el «sentido del primer oráculo».

«Cultivar la virtud» supone callar con recogimiento, sin hacer vano alarde exterior, nutriendo en lo recóndito su fuerza moral.

«Actuar con resolución» y «cultivar la virtud» parecen contradecirse: mas si el insensato acude con preguntas, se actúa con resolución; en el trato cotidiano entre la multitud, se cultiva la virtud con mesura, sin que una actitud estorbe a la otra.

Fuentes

I Ching · #4 La insensatez juvenil → Almanaque de esta fecha →