Desde «La insensatez juvenil tiene éxito» hasta «si importuna, no informo». El Comentario Correcto declara: «Méng» es la designación de lo tenue, oscuro y endeble.
Al hallarse los seres en la ignorancia, su único anhelo es alcanzar la lucidez y el éxito; por ello, «La insensatez juvenil tiene éxito».
«No soy yo quien busca al joven insensato; el joven insensato me busca a mí»: hallándose los seres en la penumbra y anhelando abrirse paso, el iluminado no corre tras el ignorante; no soy yo, maestro de elevada virtud y saber, quien desciende a buscar las sombras del joven inexperto; es el ignorante quien busca la luz, pues el sabio jamás implora al ignorante; de ahí «el joven insensato me busca a mí».
«Al primer oráculo informo»: «primer» denota el inicio primordial; «oráculo» alude al medio para despejar incertidumbres. Habiendo acudido a mí el tierno ignorante, debo discernir e ilustrarle con un solo principio primordial.
«Si insiste dos o tres veces, es desacato; si desacata, no informo»: si el maestro vacila indeciso, multiplicando respuestas dos o tres veces, engendra ligereza y desacato, y ante el desacato calla.
El joven insensato acude con el fin de resolver sus dudas; si el maestro le abruma con doctrinas ramificadas e interpretaciones dobles o triples, el aprendiz, al escucharlas, caerá en un desconcierto aún mayor; por ello, es preferible no informar.
Todo lo expuesto aclara el sentido de «La insensatez juvenil tiene éxito». Solo ciñéndose a estos preceptos se alcanza el éxito. Por esta causa, el vocablo «éxito» encabeza el pasaje.
Si no se antepone «supremo» [yuán], es porque en tiempos de incipiente debilidad aún no se despliega la grandeza suprema.
Sobre la glosa «al primer oráculo informo»: El Comentario Correcto declara: «Al primer oráculo informo» significa que, viniendo el joven a buscarme, debo resolverle sus dudas esclareciendo el sentido único de su inquietud inicial.
«Si insiste dos o tres veces, es desacato; el desacato aturde»: si se abandona esta premisa original y se titubea con explicaciones dispersas, el insensato se abrumará con un ruido fastidioso; de ahí «si insiste dos o tres veces, es desacato; el desacato aturde».
«Quien es capaz de fungir de primer oráculo, ¿acaso no es únicamente el dos?»: puesto que El Dictamen afirma que «al primer oráculo informa gracias a su firmeza central», al ser firme y equilibrado se sabe que alude al dos. «La perseverancia trae provecho».
El Comentario Correcto declara: «貞» [zhēn] es rectitud. Significa que la naturaleza de Méng halla provecho en nutrir la rectitud; por ello El Dictamen declara: «Educar la insensatez nutriendo la rectitud constituye una labor santa».
Si se pretendiera educar la rectitud ostentando la agudeza, se perdería el verdadero camino.
Sobre la glosa «pretender educar la rectitud exhibiendo la propia agudeza intelectual supone malograr el verdadero camino»: El Comentario Correcto declara que, aunque un hombre albergue virtudes santas, si mora en el silencio reservado, los demás no podrán medir su hondura ni sondear su magnitud, acrecentando la reverencia inalcanzable de su santa virtud.
Mas si hace alarde de sus dones u ostenta su ingenio, las gentes descifrarán sus propósitos y calibrarán su pequeñez.
Por ello, la glosa a Míng Yí [El oscurecimiento de la luz] afirma: «Al regir a las multitudes en el oscurecimiento, si la luz se exhibe hacia afuera, los artificios intentarán esquivarla».
En este hexagrama, los Comentarios a los Aforismos lo esclarecen todo mediante los asuntos humanos.