Secuencia de los hexagramas: La paz representa la libre comunicación, mas los seres no pueden permanecer eternamente comunicados; por eso le sigue El estancamiento.
En el curso natural de las cosas, tras la cumbre de la prosperidad sobreviene forzosamente el bloqueo; por ello El estancamiento sucede a La paz.
En la estructura del Gua, el Cielo está arriba y la Tierra abajo: cuando Cielo y Tierra se entrelazan, el yin y el yang fluyen con armonía y engendran La paz; mas cuando el Cielo se aísla en lo alto y la Tierra en lo profundo, ambos quedan incomunicados, engendrando El estancamiento.
De la cópula de Cielo y Tierra nacen los diez mil seres, integrándose así las Tres Potencias; entre ellos, el hombre es el más inteligente y preside la creación.
Todo lo que nace en el seno de Cielo y Tierra pertenece a la vía humana; mas si Cielo y Tierra no se comunican, los seres no se generan y la vía humana se extingue: por eso se dice «no favorece al ser humano», aludiendo a la quiebra de la convivencia humana.
El menguar y el crecer, el abrirse y el cerrarse se encadenan sin tregua: el colmo de La paz desemboca en su opuesto, y el fin de El estancamiento anticipa su caída; no hay principio inmutable, y la condición humana no escapa a esta ley: tras El estancamiento renacerá La paz.
El intercambio entre superiores e inferiores y la concordia entre lo firme y lo blando constituyen el camino del noble; El estancamiento representa todo lo contrario, de ahí que «no favorece la perseverancia del noble», pues su senda virtuosa se halla obstruida.
«Lo grande se va y lo pequeño viene»: el principio yang se aleja y el principio yin se aproxima; es la imagen del auge del hombre vulgar y el declive del noble: por ello es El estancamiento.