Aunque el dos goza del talento firme y yang, mora abajo; arriba carece de correspondencia y abajo se asocia con el trazo primero: es la imagen de descender en vez de subir.
La senda del pozo consiste en ascender; las aguas de una hondonada salen a los lados y corren hacia lo hondo. El dos reside en el pozo pero busca lo bajo, perdiendo la senda del pozo: es un pozo que actúa como hondonada.
Si el agua sube nutre a los hombres y socorre al mundo; mas ahora desciende hacia el cieno inmundo vertiéndose tan solo sobre renacuajos y pececillos. Fu se toma por camarón o sapillo: seres insignificantes del fango del pozo.
She significa manar: como el arroyo de barranco que corre abajo vertiéndose en los pececillos. «El cántaro está roto y gotea»: como una vasija rota por donde se escurre el agua.
El talento firme y yang debiera sustentar a las gentes, mas al faltarle apoyo arriba no puede ascender y desciende; por ello carece de mérito práctico, semejante al agua en una vasija que podría ser aprovechada pero, quebrada y rota, se fuga sin rendir servicio.
Al carecer de mérito el trazo primero y el segundo, ¿por qué no se habla de arrepentimiento ni tacha? Se responde: la pérdida engendra arrepentimiento y el error engendra tacha; carecer de apoyo e impedir la consumación del servicio no constituye falta ni culpa.
Ocupando el dos y uniéndose al uno, ¿no es acaso un yerro? Se replica: hallarse en el centro no es yerro; no poder ascender nace de no tener auxilio, no de la voluntad de juntarse con el trazo inicial.