En cuanto a los dos trigramas, el ascenso de lo dócil denota el movimiento ascendente de Kūn. Siendo Xùn de condición humilde que se inclina hacia abajo, Kūn sigue el curso propicio y asciende con el tiempo; «según el tiempo» significa que es la sazón adecuada para elevarse.
Habiendo subido lo dócil para consumar El ascenso, lo inferior es suave y lo superior es dócil; ascender con suavidad y docilidad es obrar verdaderamente en su sazón.
La segunda línea, con la senda firme y central, resuena con la quinta; la quinta, con virtud dócil y central, responde a la segunda. Capaz de suavidad y docilidad, su ascenso es oportuno, y por eso procura supremo éxito.
En el texto del Dictamen se suele leer por error «gran éxito», lo cual se aclara en el hexagrama La gran posesión.
Toda senda de ascenso requiere la mediación del gran hombre: el ascenso en la jerarquía depende de reyes y príncipes; el ascenso en el Dao depende de sabios y virtuosos.
Valiéndose de la docilidad, la suavidad y el centro firme para presentarse ante el gran hombre, el ascenso se consumará sin duda; «no temas» implica no dudar de su logro. Cuando el ascenso se consuma, la propia bendición se extiende y alcanza a todos los seres.
El sur es la dirección hacia donde se dirigen los hombres; la marcha hacia el sur denota el avance. Al avanzar, el ascenso se cumple y la voluntad se realiza, por lo cual sobreviene la ventura.