Desde «Nueve en el quinto lugar: el álamo seco echa flores» hasta «sin falta, sin alabanza».
El Significado Correcto afirma: «El álamo seco echa flores»: ocupa el lugar de honor y mora con yang en puesto yang, mas es incapaz de socorrer la zozobra, no igualando al Nueve en el segundo lugar donde «el álamo seco brota de raíz».
Tan solo por habitar la posición eminente logra apenas que «el álamo seco eche flores». Expresa que su vejez y desgaste, aun recibiendo ayuda, obtienen exiguo provecho.
Se asemeja también a la mujer anciana que desposa a un varón fuerte: estando ella marchita y siendo el marido robusto, el beneficio engendrado es ínfimo. Siendo tan escaso el rescate, apenas si se libra de falta: ¿dónde cabría el honor del renombre?
Por eso se formula «sin falta, sin alabanza».
Desde la glosa «Ocupa el honroso sitial» hasta «en verdad bochornoso».
El Significado Correcto afirma: «Ocupa el honroso sitial y no llega a combarse»: el Nueve en el tercer lugar carece de posición suprema, de donde surge la viga combada; ahora bien, aunque el Nueve en el quinto lugar comparte con el tercero el morar con yang en puesto yang, por ocupar el honroso sitial, si bien sus méritos no son universales, no llega a doblarse por endeblez.
De doblarse, nada podría salvar y ni aun flores brotarían del álamo seco. Por residir en el solio, auxilia menguadamente la calamidad, mas su obra es tan angosta que apenas permite florecer al leño sin lograr que nazcan retoños en la base.
«Logra ganar esposo, mas no doncella»: si su obra redentora fuera vasta, «el anciano tomaría una doncella por esposa», alcanzando lo más colmado de la juventud; mas siendo su mérito tan parco, solo posibilita que la anciana obtenga varón sin alcanzar doncella fecunda, manifestando que el provecho de la anciana es pobre y exiguo, pues al ser débil el socorro, escaso es el beneficio.