Las diversas líneas de Huàn carecen en su mayoría de vínculos de correspondencia, lo cual es también la imagen de la dispersión; solo la superior se corresponde con la tercera.
La tercera habita en el extremo del abismo y el peligro; si la superior la siguiera hacia abajo, no podría salir de la dispersión. El peligro tiene la imagen del Daño y el temor; de ahí que se hable de sangre y temor.
No obstante, el nueve, siendo yang y firme, habita fuera de la dispersión, teniendo la imagen de salir de ella; además, reside en el colmo de Xùn, siendo capaz de plegarse con docilidad a los principios de las cosas.
Por ello dice: si es capaz de hacer que su sangre se vaya y su temor salga, no habrá falta. «Su» alude a lo que posee.
En tiempos de dispersión el mérito estriba en poder congregar; solo el nueve habita en el extremo de la dispersión, teniendo ataduras y asomándose al peligro; por eso se considera virtuoso que logre salir de la dispersión y alejarse del Daño.
El Xiang dice: Dispersa su sangre, alejándose del Daño.
Si fuera conforme al texto del Xiang diciendo solo «dispersa su sangre», equivaldría a «dispersar su grasa» en La dificultad al comienzo; mas su significado no es ese: bajo el carácter «sangre» se omitió el carácter «irse» (qù).
Que la sangre se vaya y el temor salga significa que al poder alejarse del Daño, no hay falta.