Desde «Nueve en el tercer lugar: el ganso salvaje avanza gradualmente hacia la meseta» hasta «es propicio para rechazar a los agresores».
El Comentario Correcto dice: «El ganso salvaje avanza hacia la meseta; el varón marcha y no regresa; la mujer concibe pero no alumbra: infortunio»: la meseta es la cima de una altura.
El nueve en el tercer lugar se halla en la cúspide del trigrama inferior: representa avanzar y ganar la altura; por eso dice «el ganso salvaje avanza paulatinamente hacia la meseta».
Avanzando hacia ella no tiene correspondencia arriba y es contiguo al cuatro; el cuatro tampoco tiene correspondencia y por cercanía se compenetran.
El tres pertenece por origen al trigrama El aquietamiento (montaña) y forma un mismo cuerpo con el comienzo y el segundo; mas deja a los de su especie y se desposa con el cuatro, lo que equivale a que el varón marche sin retornar.
Complacido el varón en un enlace indebido, la mujer tampoco preserva su castidad. Al concebir de un varón impropio, «no alumbra».
«Ver el provecho y olvidar la justicia, ansiar el avance y olvidar lo propio es el camino del infortunio»; de ahí que se diga: «El varón marcha y no regresa, la mujer concibe pero no alumbra: infortunio».
En cuanto a «es propicio para rechazar agresores»: al unirse afectuosamente cuerpos distintos temen que agresores y adversidades los separen; empero, al armonizarse con apego y docilidad mutua se salvaguardan y nada logra distanciarlos; por eso se dice: «Es propicio para rechazar agresores».
Sobre la nota que dice «La meseta es la cima de una altura», el Comentario Correcto añade: El Erya enseña que «lo alto y plano se llama meseta (lu)»; por eso se define como la cima de una altura.