Todas las líneas de El avance gradual toman la figura del ganso salvaje. El ganso es un animal que arriba a su debido tiempo y vuela en bandada ordenada; al no perder el tiempo ni el orden representa el avance gradual.
«Gan» alude a la orilla del agua; siendo un ave acuática, posarse a la orilla del agua es estar sumamente próximo a ella; su avance puede llamarse en verdad paulatino.
Moverse en sazón es lo que se llama avanzar gradualmente; avanzar paso a paso sin perder la pausa es hallar lo apropiado.
El seis al comienzo está en el extremo inferior; el talento del yin es sobremanera débil y arriba carece de auxilio y correspondencia; avanzar en tales condiciones despierta la inquietud en el ánimo común.
El noble, en cambio, con hondo discernimiento y visión lejana, sabe dónde reposa la justicia y lo que conviene a las circunstancias, habitando en ello sin dudar.
Los hombres vulgares y los jóvenes inexpertos sólo ven lo ya consumado y siguen el juicio de la multitud, incapaces de iluminar los principios; por eso temen con angustia y murmuran.
Ignoran que estar abajo es el motivo para avanzar, que valerse de la docilidad impide la precipitación y que carecer de correspondencia permite la gradualidad; conforme a la justicia intrínseca, no hay falta.
Si al comienzo del avance gradual se empleara la dureza y el apremio, se perdería el sentido de la gradualidad, no pudiendo avanzar y acarreando falta segura.