Zhouyi BenyiTexto de la línea
«Seis» es el nombre de las líneas yin. En los números yin, el seis es viejo y el ocho es joven; por ello a los trazos yin se los llama seis. La escarcha es condensación del aliento yin; al arreciar, el agua se congela y forma hielo.
En esta línea el yin nace abajo de forma en extremo tenue, mas su ímpetu inexorablemente crecerá; de ahí que su imagen sea pisar la escarcha y saber que el hielo firme se aproxima.
El yin y el yang son el fundamento de la creación: no pueden prescindir el uno del otro y su mengua y crecimiento guardan una norma constante que ningún hombre puede alterar a su antojo.
Mas como el yang rige la vida y el yin la muerte, sus naturalezas entrañan distinción entre lo noble y lo perverso.
Por eso los santos sabios, al crear el Libro de las Mutaciones, allí donde ambos no pueden faltar ilustraron sus cualidades con la firmeza y la docilidad, la benevolencia y la justicia, sin parcialidad alguna; empero, al llegar a las etapas de auge y retroceso, jamás dejaron de plasmar su anhelo de exaltar al yang y refrenar al yin, auxiliando así a la transformación cósmica en profunda armonía con cielo y tierra.
Que no se declare explícitamente el pronóstico obedece a que la advertencia de vigilar lo sutil ya resulta manifiesta en la propia imagen.