Desde «Seis al comienzo: si hay lealtad...» hasta «al marchar no hay falta».
El Comentario Correcto declara: respecto a «hay sinceridad pero no hasta el final, entonces hay desorden y confusión», Seis al comienzo tiene su correspondencia en el cuarto lugar, pero el tercero se interpone de inmediato; en el momento de la reunión se valora la proximidad, y viendo que el tercero corteja al cuarto, sospecha que este preferirá al tercero.
Aunque al inicio confiaban mediante su correspondencia mutua, al cabo las dudas entorpecen su unión: por eso se dice que «la sinceridad no llega al final».
Abrigando recelos, el ánimo se turba y se precipita a buscar alianzas ajenas al rito, de ahí «entonces hay desorden y confusión». Un puñado denota pequeñez extrema, como quien se compara con algo insignificante que cabe en el puño.
Reírse no es un gesto de augusta gravedad, sino reflejo de timidez e inseguridad.
Siendo la pareja legítima, el tercero busca el favor por cercanía; si el comienzo se resigna con humildad a su pequeñez, mostrándose modesto y sin porfiar con nadie, no temerá al tercero y al avanzar consumará su debida unión «libre de falta»; de ahí: «Si clama y de un puñado se ríen, no te acongojes; al marchar no habrá falta».