Yichuan YizhuanTexto de la línea
El dos posee la virtud de la docilidad, la centralidad y la rectitud: con docilidad se gana la adhesión de la muchedumbre; con el centro y la rectitud su conducta no pierde el acierto.
Por ello es capaz de conservar cuanto tiene, y sus sirvientes le rinden entera lealtad; aunque no iguale al cinco con su virtud luminosa ni goce del favor de arriba y de abajo, representa la conducta más cabal para quien viaja.
La posada es el refugio donde el viajero halla reposo; los bienes son el sustento de su camino; los sirvientes son el apoyo en que descansa.
Hallar morada en la posada, guardar a buen recaudo los bienes y ganar la fidelidad íntegra de los sirvientes constituye la excelencia del forastero.
El criado joven y sumiso que sirve en lo bajo es el sirviente bisoño; el mozo vigoroso que atiende en el exterior es el criado fuerte: el dos, con su suavidad central y recta, conquista el corazón de los de adentro y de los de afuera.
En el camino, aquellos con quienes más estrechamente se convive son los siervos. Que no se proclame aquí «ventura» se debe a que, en medio del peregrinaje, verse libre de calamidades y peligros ya constituye dicha suficiente.