El nueve al comienzo habita el tiempo de El seguimiento, siendo el cuerpo de Zhen y el regidor del movimiento: es quien tiene a quién seguir.
Guan denota aquello que se custodia y ejerce: al tener a quién seguir, lo que uno custodiaba y sostenía experimenta mudanza; por ello se dice «el criterio cambia: la perseverancia trae ventura».
Si lo que se sigue es recto, habrá ventura; mas si se muda sin alcanzar la rectitud, se incurre en un movimiento desmedido. «Salir por la puerta para relacionarse engendra mérito»: los hombres suelen seguir a aquellos a quienes aman y tienen afecto entrañable.
En la condición ordinaria del hombre, ante quien se ama solo se ven virtudes, y ante quien se aborrece solo se ven faltas; por ello las palabras de la esposa y los hijos, aun erradas, suelen seguirse, mientras las palabras de quien se desdeña, aun siendo excelentes, se tienen por perniciosas.
Si se sigue a alguien guiado por el favoritismo personal, se actúa por puro apego íntimo: ¿cómo habría de concordar esto con el recto principio? Por tanto, salir por la puerta para relacionarse rinde provecho.
Salir por la puerta significa apartarse de las preferencias privadas; al no tratarse con favoritismos egoístas, el seguimiento resulta adecuado y engendra méritos.