Desde «El seis en el cuarto lugar» hasta «no hay falta». El Comentario Correcto dice: el seis en el cuarto lugar se sitúa sobre el nueve en el tercer lugar, cabalgando sobre él; empeñado el tres en progresar, el cuatro lo detiene, temiendo sufrir daño: de ahí que haya «sangre».
Por miedo a que el tres lo avasalle, siente pavor y zozobra.
Mas como el nueve arriba aborrece igualmente al nueve en el tercer lugar, el seis en el cuarto lugar comparte la misma aspiración con el nueve arriba, detestando ambos al tres; el tres no llega a lastimarlo, logrando así que la sangre se retire y el temor se desvanezca.
Confiando en que la sangre desaparece y el espanto se aleja, logra quedar sin falta. Respecto a la nota «Al hablar de sangre...
no hay falta»: el Comentario Correcto aclara que «al hablar de sangre se alude al yang que vulnera al yin» rige para este hexagrama en concreto; la partícula inicial sirve para abrir el enunciado y no expresa una norma invariable para todos los casos.
En efecto, en La espera, el seis en el cuarto lugar dice «espera en la sangre», y la nota explica: «Siempre que se menciona la sangre, alude al daño mutuo entre el yin y el yang»; por consiguiente, la mención de la sangre no se restringe únicamente al agravio del yang sobre el yin.